Ninfoplastia o cirugía de la zona vulvar femenina, una tendencia en alza

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Ninfoplastia o cirugía vulvar | Dra. Ana Martínez Padilla

Ninfa proviene del griego nymphé (νύμφα), que significa “novia recién casada” y “mujer en su plenitud reproductiva lista para ser fecundada”. Las ninfas eran seres semidivinos que representaban el aspecto femenino de la fecundidad natural. La parte masculina eran los sátiros, siempre dispuestos a fecundar a las ninfas. Por eso, al deseo sexual inagotable en la mujer se le denomina ninfomanía, y en el hombre, satiriasis. En anatomía hace referencia a los labios menores y en algún caso al clítoris. Y plastia, del griego plastos (πλαστός), significa modelado. En medicina se usa para referirse a las operaciones de cirugía reconstructiva o plástica.

Solemos decir ninfoplastia de reducción cuando se pretende, mediante intervención quirúrgica, disminuir el tamaño de los labios menores vulvares. Existe una creciente demanda de este tipo de cirugía en la actualidad. Los motivos que llevan a una mujer a someterse a ella pueden estar relacionados con la incomodidad al vestir cierta ropa ajustada, las dificultades o el dolor durante las relaciones sexuales, o meramente estéticos, con el deseo de presentar un aspecto genital más juvenil y/o armónico. Sean cuales sean, suele suponer un intenso dilema personal. Los cirujanos plásticos debemos tratar el tema con la máxima delicadeza, y no olvidar que debe primar un resultado estético y que asegure la funcionalidad. Los labios menores tienen una función de protección y de preservación del sutil equilibrio del entorno vaginal y vulvar, unidos a otros factores como los hormonales, bioquímicos, microorganismos saprófitos… Además, sus terminales nerviosos los hacen extremadamente sensibles, lo cual importa en el transcurso de las relaciones intimas. Las variaciones en el ambiente hormonal de la mujer pueden tener influencia en sus cambios de aspecto y sensibilidad a corto y largo plazo, y sucesos como el parto, con las posibles cicatrices que puede conllevar pueden alterarlos hasta el punto de tener un significado clínico.

En resumen, dejando a un lado los casos de anomalías anatómicas o el gusto personal, los caracteres sexuales primarios y secundarios también se han visto sometidos al influjo de la moda, es un aspecto más de nuestro físico que nos preocupa y tiene solución. Sigamos rompiendo los tabúes que nos impidan disfrutar de nuestro propio cuerpo.

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